Si viajas con un perro grande por España, el ferry es probablemente el medio de transporte que menos problemas te va a dar, y casi nadie lo sabe.
Mientras el autobús obliga a meterlo en la bodega y el avión limita la cabina a ocho o diez kilos con transportín incluido, varias navieras españolas tienen camarotes en los que el animal duerme contigo, con su cama y su bebedero, y limpieza especial entre travesías. En Armas Trasmediterránea admiten perros de hasta treinta kilos en camarote, desde 25 euros por mascota y trayecto.
Esta guía recoge las condiciones que publican las navieras, las cuatro formas distintas de que un perro cruce el mar y la documentación que te van a pedir, que varía mucho según el destino.
Las cuatro formas de cruzar el mar con un perro
No es una sola pregunta, sino cuatro opciones distintas con precios y condiciones diferentes.
- Camarote pet friendly: el animal duerme contigo, en un camarote habilitado y con limpieza especial
- Butaca: solo para animales pequeños, en transportín y sobre tu regazo o a tus pies
- Jaula o caseta en cubierta o garaje: el animal viaja separado, con ventilación y, según la naviera, horario de visita
- Dentro del coche en la bodega: permitido en algunas navieras firmando una exención de responsabilidad
La opción del camarote es la que cambia el viaje. Si tu perro es mediano o grande, es la única que le evita pasar la travesía solo.
Baleària: camarotes con cama y bebedero
Baleària tiene camarotes pet friendly en los que, según publica, puedes viajar acompañado de tu mascota en todo momento. Vienen con camita y bebedero y tienen un servicio de limpieza especial entre trayectos.
No están en todos los barcos. La propia naviera los enumera: Hypatia de Alejandría, Marie Curie, Abel Matutes, Bahama Mama, Dénia Ciutat Creativa, Hedy Lamarr, Sicilia, Nápoles, Kerry, Martín i Soler y Rusadir. Conviene comprobar qué buque cubre tu ruta y tu horario antes de dar por hecha la opción.
Para animales pequeños existe la butaca pet friendly: hasta 8 kilos incluyendo el transportín, que debe ir en el regazo o a los pies del pasajero durante toda la travesía, y una mascota por pasajero.
Y para quien no quiera o no pueda pagar camarote están las Casitas de Calma, espacios con ventilación y limpieza especial. Aquí hay un matiz importante: según la propia naviera, no puedes visitarle durante la travesía salvo que viajes en ferry con horario de visita habilitado. En los barcos más nuevos hay videovigilancia para poder verle.
Varios buques tienen además zonas de paseo y espacios de pipicán en cubierta.
Precios: Baleària no publica una tarifa fija. Se calcula en el propio motor de reserva al indicar el número de mascotas y su tamaño junto con la ruta y el horario.
Armas Trasmediterránea: hasta 30 kilos en camarote
Las dos marcas operan bajo el mismo grupo y comparten política, y es la más generosa que hemos encontrado en cuanto a tamaño.
Publican que puedes viajar con tu mascota en el interior de los camarotes, comprando el camarote habilitado para ello. Admiten un máximo de dos mascotas por camarote, solo perros y gatos, y hasta 30 kilos. El precio que anuncian arranca en 25 euros por mascota y trayecto, e incluye cama, bebedero, comedero y un contenedor portátil con bolsas higiénicas y empapadores.
El acceso al buque tiene su propia regla: la mascota deberá acceder en transportín siempre que su tamaño y peso lo permitan, y en caso contrario deberá hacerlo con bozal y correa.
Las alternativas son butacas para hasta dos mascotas de un máximo de 10 kilos, jaulas en bodega o cubierta sin límite de peso, y las cubiertas exteriores en zonas habilitadas, siempre con correa.
Y contemplan expresamente la opción que más gente se plantea: dejar al animal dentro del coche en la bodega. Está permitido firmando un documento de exención de responsabilidad que se entrega a la tripulación. La naviera lo dice sin rodeos: no se hace responsable de lo que le suceda a la mascota si se queda dentro del vehículo.
Dejar al perro en el coche durante una travesía es legal en esta naviera pero no es inocuo: la bodega de un ferry es un espacio cerrado, caliente, ruidoso y sin acceso durante horas. Si hay alternativa, no es la mejor.
La documentación cambia mucho según el destino
Aquí está el error más caro de este tipo de viaje, porque no es el mismo trámite cruzar a Mallorca que cruzar a Melilla.
Para las rutas peninsulares y a Baleares, las navieras piden la cartilla sanitaria del animal en vigor y la tarjeta de embarque correspondiente a la mascota.
Para Ceuta y Melilla, Armas Trasmediterránea exige además pasaporte europeo, test de anticuerpos, identificación y vacuna antirrábica válida. Y para la ruta Algeciras-Tánger, Baleària pide documentación de la Unión Europea y documentación marroquí adicional.
Son requisitos con plazos: el test de anticuerpos de la rabia no se hace de un día para otro. Si tu destino cruza una frontera, empieza por la guía de documentación para viajar con perro con semanas de margen, no con días.
- Cartilla sanitaria en vigor y microchip, siempre
- Pasaporte europeo si cruzas frontera
- Vacuna antirrábica válida y, según destino, test de anticuerpos
- Tarjeta de embarque específica del animal
- Bozal y correa a mano para el embarque, aunque luego viaje en camarote
Lo que dice la ley, y por qué aquí sí importa
El artículo 29 de la Ley 7/2023 de protección de los derechos y el bienestar de los animales menciona a las navieras de forma expresa, y no es un detalle menor.
Dice que los operadores ferroviarios de corta, media y larga distancia, así como las navieras y las compañías aéreas, adoptarán las medidas necesarias para garantizar el transporte de animales de compañía en estos medios, siempre en las condiciones de acceso establecidas por cada operador.
Compáralo con el autobús, al que el mismo artículo no nombra. Ahí está parte de la explicación de por qué el ferry ha evolucionado tanto —camarotes, casetas, zonas de paseo— y el autocar sigue anclado en la bodega y el transportín. La obligación legal no es la misma.
Sigue siendo cada naviera la que fija las condiciones. La ley obliga a facilitar el transporte, no a hacerlo de una forma concreta ni a un precio determinado.
Cómo preparar la travesía
Un ferry no marea como un coche, pero es un entorno nuevo: suelo metálico que vibra, megafonía y mucha gente en movimiento.
- Reserva el camarote pet friendly con antelación: son pocos por barco y se agotan
- Comprueba qué buque cubre tu ruta, porque la opción depende del barco y no de la naviera
- Embarca con el perro paseado y con las necesidades hechas
- Lleva su manta o su cama: el olor conocido resuelve la mitad del estrés
- Agua propia y un bebedero plegable
- Localiza la zona de paseo o el pipicán nada más subir
- Si viaja en caseta, pregunta el horario de visita antes de comprar
Y al llegar al puerto
El barco es la mitad del plan. La otra mitad es tener resuelto dónde dormir y dónde comer al desembarcar, sobre todo si llegas de madrugada.
En EYPET recogemos establecimientos pet friendly con su política concreta: tamaño admitido, suplemento y si el perro puede pasar al interior. Puedes empezar por los directorios de Málaga, Huelva, Cádiz o Sevilla.
Y para el resto del viaje, la guía de viajar con perro por España enlaza los demás medios de transporte, incluido el autobús, el tren y el avión.
Para las rutas a las islas, que son las que más dudas generan, lo desarrollamos aparte en viajar a Baleares y Canarias con perro: acomodaciones de Baleària y Armas Trasmediterránea y comparativa con el avión.
Última revisión: 15 de septiembre de 2026. Fuentes: páginas oficiales de Baleària sobre viajar con mascotas, camarote con mascota y acomodaciones, y preguntas frecuentes de Armas Trasmediterránea sobre viajar con mascotas en ferry, más el artículo 29 de la Ley 7/2023 en el BOE. Las condiciones y los precios cambian: confírmalos con la naviera antes de reservar.
Las políticas de admisión y las normas locales pueden cambiar. Confirma siempre la información con el establecimiento o la autoridad responsable antes de tu visita.