Volar con perro se decide en dos números: cuánto pesa el animal con el transportín incluido y cuánto mide ese transportín. Iberia corta en 8 kilos, Vueling en 10, y Ryanair directamente no admite mascotas. A eso se suma un cupo pequeño por vuelo que se agota mucho antes que los asientos. Estas son las condiciones de cada aerolínea, comprobadas en sus propias webs.
La comparativa, de un vistazo
Los tres operadores con más peso en el mercado español, con las condiciones que publican en sus propias webs:
| Aerolínea | Peso máx. en cabina | Transportín | Cupo |
|---|---|---|---|
| Iberia | 8 kg incluido el transportín | 45 x 35 x 25 cm, suma máx. 105 cm | Reserva online al comprar |
| Vueling | 10 kg incluido el animal | 45 x 39 x 21 cm, flexible | 1 por persona, 5 por vuelo |
| Ryanair | No admite mascotas | — | Solo perros guía y de asistencia |
La diferencia entre 8 y 10 kilos parece pequeña, pero como el peso incluye el transportín, en la práctica separa a un perro de 6 kilos de uno de 8.
Estas cifras cambian con frecuencia. Confírmalas en la web de la compañía el mismo día que reserves y guarda el justificante del servicio de mascota.
Iberia
Admite en cabina perros, gatos, peces ornamentales, tortugas y aves que no sean de corral ni rapaces, siempre que no superen los 8 kilos incluyendo la bolsa de transporte.
Las medidas máximas del recipiente son 45 cm de largo, 35 de ancho y 25 de alto, con una condición añadida que se pasa por alto: la suma de las tres dimensiones no puede exceder los 105 cm.
La mascota se reserva online durante la compra del billete en el caso de perro, gato, tortuga o ave; para peces ornamentales o para añadirla después hay que pasar por las oficinas de reservas. En el mostrador de facturación un agente verifica la documentación y rellena el formulario oficial de IATA, y si algo no cumple pueden denegar el embarque.
Vueling
Admite perros, gatos, aves que no sean rapaces y tortugas, en transportín flexible homologado de 45 x 39 x 21 cm como máximo y 10 kilos incluyendo al animal.
El límite es de una mascota por persona y un máximo de cinco por vuelo, que bajan a dos en los vuelos operados por Iberia. Permite hasta dos animales en el mismo transportín si son de la misma especie o camada.
El servicio no está disponible en vuelos desde o hacia Reino Unido e Islandia, y hay requisitos adicionales para Irlanda y para destinos fuera de la Unión Europea.
Ryanair y las que no admiten mascotas
Conviene saberlo antes de comparar precios: Ryanair no transporta mascotas. Su centro de ayuda solo contempla perros guía y de asistencia, con rutas concretas donde se aceptan y otras donde no.
No es la única. Varias compañías de bajo coste mantienen la misma política, así que un billete más barato puede significar sencillamente que tu perro no vuela. Compruébalo antes de mirar tarifas, no después.
En el resto de aerolíneas que operan en España, las condiciones varían tanto que no tiene sentido fiarse de una tabla ajena: entra en su web oficial, busca la sección de mascotas o equipaje especial y mira la fecha de actualización.
Los perros de asistencia son un caso aparte en todas las compañías: viajan en cabina sin transportín y sin coste, con la documentación acreditativa correspondiente.
Cabina o bodega: la decisión que importa
Si tu perro entra en el límite de peso, la cabina es siempre mejor: viaja bajo el asiento delantero, contigo, con temperatura y presión normales y sin pasar por la cinta de equipajes.
La bodega es la única opción para animales grandes, y tiene condiciones más duras: transportín rígido homologado IATA, restricciones por raza —especialmente en razas braquicéfalas, de hocico chato, por su mayor riesgo respiratorio— y a veces límites por temperatura en origen o destino. Algunas compañías directamente no la ofrecen, y otras la derivan a su división de carga.
Si tu perro es grande y el destino está en la península, casi siempre compensa plantearse el tren, que admite perros de hasta 40 kg sin transportín, o el coche.
El transportín: donde se pierden los viajes
Es el punto que más embarques frustra, porque la medida se comprueba en el mostrador y ahí ya no hay margen.
Mide el tuyo vacío y comprueba que cumple las tres dimensiones y, en el caso de Iberia, también la suma de las tres. Después métele al animal: debe poder estar de pie, darse la vuelta y tumbarse. Un transportín que cumple la medida pero deja al perro sin poder girarse tampoco pasa.
Para cabina, flexible con base rígida y malla de ventilación. Para bodega, rígido y homologado, con cierres de seguridad y sin ruedas, o con ruedas desmontables.
- Mide vacío y con el animal dentro, de pie y girando.
- Flexible para cabina, rígido homologado para bodega.
- Etiqueta con tu nombre, teléfono y el del destino.
- Empapador absorbente dentro y una prenda que huela a casa.
- Nunca lo estrenes el día del vuelo: semanas antes, en casa.
El cupo por vuelo: reserva ya
Este es el detalle que casi nadie explica y el que más planes rompe. Las aerolíneas limitan el número de mascotas por vuelo, y el número es pequeño: Vueling admite cinco, y solo dos en los vuelos que opera Iberia.
Eso significa que la plaza del animal puede agotarse aunque queden cien asientos libres. La consecuencia práctica es simple: se reserva a la vez que el billete, nunca después, y si cambias de vuelo hay que comprobar que el cupo del nuevo sigue libre.
Lo mismo ocurre en tren, donde el límite es de dos perros grandes por tren.
Documentación y el día del vuelo
Para volar dentro de España, microchip y cartilla al día. Para cruzar a otro país de la Unión Europea, pasaporte europeo con la antirrábica puesta a partir de las 12 semanas de edad y al menos 21 días de espera desde esa dosis. Fuera de la UE, los requisitos se multiplican y hay que empezar con meses de antelación.
El día del vuelo, llega con más margen del habitual: la documentación se verifica en el mostrador y el agente rellena el formulario de IATA, y eso lleva su tiempo.
Lo que pasa dentro de la terminal (dónde están las zonas de alivio de cada aeropuerto, qué ocurre en el control de seguridad y por qué el acceso a la terminal depende de la ordenanza municipal) lo hemos reunido en el perro en el aeropuerto.
- Paseo largo antes de salir de casa y últimas necesidades antes de facturar.
- Sin comida abundante en las horas previas; agua sí.
- El transportín pasa por el escáner de seguridad: al animal hay que sacarlo en brazos.
- No abras el transportín dentro de la terminal más allá del control.
- Lleva la documentación en mano, no en la maleta facturada.
Todos los requisitos, con plazos y países que piden tratamiento extra, están en documentación para viajar con perro.
¿Cuánto puede pesar un perro para viajar en cabina?
Depende de la aerolínea y el peso siempre incluye el transportín. Iberia establece un máximo de 8 kilos incluyendo la bolsa de transporte; Vueling, 10 kilos incluyendo al animal. Como el transportín pesa entre uno y dos kilos, en la práctica eso deja fuera a cualquier perro de más de 8 o 9 kilos. Pésalo en casa con el transportín antes de reservar.
¿Puedo llevar a mi perro grande en avión?
En cabina no: los límites de peso lo impiden. La única vía es la bodega, con transportín rígido homologado IATA y sujeta a restricciones por raza y a veces por temperatura, y no todas las compañías la ofrecen. Para trayectos dentro de la península suele salir mejor el tren, donde Renfe admite perros de hasta 40 kilos sin transportín, o el coche.
Si tu perro supera los 10 kg, además del avión conviene mirar el resto de opciones: la comparativa por peso de todos los operadores está en perros de más de 10 kg: dónde caben de verdad.
¿Se puede sedar a un perro para volar?
No por tu cuenta. Cualquier sedante debe prescribirlo un veterinario tras valorar al animal, y varias aerolíneas desaconsejan expresamente viajar con animales sedados por el riesgo respiratorio y cardiovascular en altura, sobre todo en bodega. Lo que sí ayuda es el trabajo previo con el transportín en casa durante semanas.
¿Cuánto cuesta llevar un perro en avión?
Varía por compañía, ruta y si va en cabina o en bodega, y las tarifas cambian con frecuencia, así que cualquier cifra fija que leas envejece rápido. Lo fiable es que en Iberia la mascota se añade durante la compra del billete y el precio aparece antes de confirmar, y que en el resto conviene mirarlo en su web el mismo día de la reserva.
¿Puedo llevar a mi gato en avión?
Sí, con las mismas condiciones de peso y transportín que un perro: tanto Iberia como Vueling incluyen gatos entre las especies admitidas en cabina. Lo que cambia es la preparación: el transportín es el refugio del gato y necesita semanas de habituación. En viajar con gato está todo lo que se hace distinto.
Organiza el destino antes de volar
Cuando tengas el vuelo cerrado, queda la otra mitad: dónde dormir y dónde pasear al llegar. En el mapa de EYPET puedes ver los alojamientos, terrazas, parques y veterinarios que admiten mascotas de cada ciudad y elegir zona antes de reservar.
Y si el vuelo se complica por peso o por cupo, en viajar con perro por España tienes la comparativa con el resto de medios de transporte.
Y si lo que te falta es el transportín, las medidas exactas de cada compañía y los requisitos de IATA están en el transportín del perro: medidas por compañía.
Condiciones comprobadas el 14 de septiembre de 2026 en las webs oficiales de Iberia, Vueling y Ryanair. Las políticas y las tarifas de las aerolíneas cambian con frecuencia: confírmalas antes de comprar.
Las políticas de admisión y las normas locales pueden cambiar. Confirma siempre la información con el establecimiento o la autoridad responsable antes de tu visita.