Andorra y Suiza comparten dos cosas: se llega a las dos en coche desde España en una jornada y ninguna de las dos pertenece a la Unión Europea. Eso cambia el marco jurídico de un viaje con perro aunque la frontera parezca casi invisible. Hemos ido a las webs oficiales del Govern d'Andorra y de la Oficina Federal suiza de Seguridad Alimentaria y Veterinaria para contar qué se exige de verdad, y hay al menos una norma suiza que sorprende a casi todo el mundo.

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Dos vecinos fuera de la UE

Empecemos por lo que los dos tienen en común, porque explica por qué merecen un artículo propio.

Ni Andorra ni Suiza forman parte de la Unión Europea. Eso significa que el marco que regula los desplazamientos de mascotas dentro de la UE no se les aplica directamente: cada uno fija sus propias condiciones de entrada, aunque en la práctica ambos han armonizado bastante sus requisitos con los europeos.

La buena noticia es que, para un viajero español, el pasaporte europeo de tu perro sigue siendo el documento que vas a usar en los dos casos. La menos buena es que hay detalles propios que no están en ninguna guía general y que se comprueban en frontera o, peor, en el control de vuelta.

Y hay una asimetría importante: en el caso de Suiza, la información oficial es abundante y muy clara. En el de Andorra, es más escasa y está repartida, y lo decimos abiertamente porque condiciona lo que podemos afirmar.

Vamos con cada uno.

Comprobado el 22 de septiembre de 2026 en las webs oficiales del Govern d'Andorra y de la Oficina Federal suiza de Seguridad Alimentaria y Veterinaria (BLV).

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Suiza: microchip, pasaporte y una prohibición que sorprende

La Oficina Federal de Seguridad Alimentaria y Veterinaria suiza (BLV) resume así lo que necesita un perro que llega desde la UE:

"sie brauchen einen Mikrochip, eine gültige Tollwutimpfung und einen anerkannten Heimtierpass"

Microchip, vacuna antirrábica válida y pasaporte de mascota reconocido. El pasaporte europeo español cumple esa condición.

Sobre la vacuna, los plazos son los mismos que conoces: "Die erste Impfung ist frühestens ab einem Alter von 12 Wochen möglich. Sie ist erst 21 Tage später wirksam bzw. gültig." Primera dosis a partir de las doce semanas y válida veintiún días después. Y, como siempre, el microchip tiene que ir antes que la vacuna.

Sobre el número de animales: "Es dürfen maximal 5 Heimtiere (Hunde, Katzen und Frettchen) in einem einzigen privaten Fahrzeug zu Heimtierbedingungen befördert werden." Máximo cinco mascotas en un mismo vehículo privado en condiciones de animal de compañía.

Y ahora la norma que nadie espera:

"Der Import von Hunden mit beschnittenen (kupierten) Ohren und/oder Ruten ist verboten."

Está prohibida la importación de perros con las orejas o el rabo cortados. La aduana suiza lo repite en sus propias páginas: "Die Einfuhr von kupierten Hunden in die Schweiz ist verboten."

Conviene entender el alcance. La amputación estética de orejas y rabo está prohibida en España desde hace años, así que un perro nacido y criado aquí no debería tenerla. Pero afecta a perros importados de países donde sí se practica, a animales de cierta edad y a algunas razas donde todavía se ve. Si tu perro tiene el rabo cortado —aunque fuera por motivos médicos o aunque lo adoptaras ya así—, ese es el punto que hay que aclarar antes de conducir hasta la frontera, no en ella.

Lo que no hemos encontrado en las páginas oficiales suizas es ninguna restricción por raza para perros domésticos. Sí existe régimen especial para híbridos con especies silvestres, que es otra cosa.

  • Microchip, antirrábica válida y pasaporte reconocido
  • Primera vacuna desde las 12 semanas, válida a los 21 días
  • Máximo 5 animales por vehículo privado
  • Prohibida la entrada de perros con orejas o rabo cortados
  • Sin lista de razas prohibidas

Si tu perro tiene el rabo o las orejas cortadas, resuelve esa duda con las autoridades suizas antes del viaje. Es el motivo de rechazo menos previsible y el más difícil de arreglar sobre la marcha.

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Andorra: la norma existe, la información es escasa

Andorra regula la materia mediante el Reglament del 20 de febrer del 2019, relatiu a la identificació, el registre, les normes zoosanitàries i el moviment no comercial dels animals de companyia, publicado en el Butlletí Oficial del Principat d'Andorra. Es la norma que hay que mirar y así consta en el portal jurídico andorrano.

Lo que sí hemos podido confirmar directamente en la web del Govern d'Andorra, en su apartado de salud animal, es la obligación de vacunar:

"El veterinari et prescriurà els medicaments antiparasitaris que més convinguin a la teva mascota i, al mateix temps, li administrarà les vacunes corresponents, entre les quals la vacunació obligatòria contra la ràbia."

La vacuna antirrábica es obligatoria en Andorra. Y según el reglamento de 2019, la primovacunación se realiza a partir de las doce semanas de vida y se revacuna anualmente, con identificación por microchip y un documento de identificación del animal: en la práctica, los mismos tres pilares que en Suiza y que en la UE.

Aquí toca ser honestos sobre los límites de nuestra comprobación. No hemos podido acceder directamente al texto del reglamento en el boletín oficial andorrano —el portal bloqueó nuestras consultas— y lo que hemos leído ha sido una reproducción del BOPA alojada en un repositorio jurídico internacional. Por eso no reproducimos aquí sus artículos entre comillas: damos la referencia de la norma para que puedas consultarla y citamos únicamente lo que sí hemos leído en el dominio oficial del Govern.

Hay además un punto que nos ha llamado la atención y que dejamos señalado sin afirmarlo: en el capítulo de identificación, ese reglamento contempla para los perros, además del microchip, la identificación mediante datos de genotipado. No hemos podido confirmar si esa exigencia se aplica solo a los perros registrados en Andorra o también a los que entran de visita. Si tu viaje es prolongado o vas a residir, es la pregunta que hay que hacer al Departament d'Agricultura andorrano antes de ir.

Sobre restricciones por raza en la entrada a Andorra: no lo hemos encontrado. Que no lo hayamos encontrado no significa que no exista, y en un país con normativa propia sobre tenencia de perros conviene preguntarlo si tu perro está catalogado como potencialmente peligroso en España.

Para una escapada de fin de semana, los tres documentos de siempre —microchip, pasaporte y antirrábica en vigor— son lo que se pide en la práctica. Para estancias largas, pregunta antes al Govern.

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Cómo llegar: el problema no es la frontera, es el camino

A las dos se llega casi siempre en coche, y ahí hay dos cosas que conviene tener claras.

El camino a Suiza cruza Francia. Y Francia sí tiene un régimen de razas por categorías que llega a prohibir la entrada de determinados perros. Es el punto que más viajes arruina, porque se descubre en la frontera francesa y no en la suiza. Antes de planificar la ruta, lee viajar a Francia con perro.

Andorra se cruza por carretera de montaña. En invierno, con cadenas y con trayectos largos de curvas. Si tu perro se marea, ese es el escenario más desfavorable posible: lo repasamos en mareo en el coche en perros.

Y en ambos casos, la vuelta. Cuando regresas a España desde un país que no es de la UE, se aplican las reglas de entrada en territorio europeo. Para Andorra y Suiza no hay exigencias añadidas para un perro con microchip, pasaporte y antirrábica en vigor, pero el pasaporte tiene que estar en regla: si la vacuna caducó durante la estancia, el problema aparece al volver.

Una nota sobre el transporte público. Suiza tiene una red ferroviaria excelente y admite perros en tren con billete propio según las condiciones de cada operador. No hemos verificado esas tarifas para este artículo, así que no las damos: consúltalas en la web del operador al comprar. En Andorra, el transporte público es limitado y la realidad es que el coche es la opción.

Y el punto que aplica a los dos destinos: el alojamiento de montaña suele ser más flexible con perros que el hotel urbano. Casas rurales, apartamentos y hoteles de estación admiten animales con más frecuencia, aunque casi siempre con suplemento. Lo vemos en casas rurales que admiten perros.

  • Ruta a Suiza: cruza Francia y su clasificación por categorías
  • Andorra: carretera de montaña, mal escenario si el perro se marea
  • La vuelta exige el pasaporte en regla y la antirrábica sin caducar
  • Alojamiento de montaña: más flexible, casi siempre con suplemento
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Montaña: lo que cambia respecto a un viaje de costa

Los dos destinos son fundamentalmente de montaña, y eso impone su propia lista.

El frío también es un riesgo. Se habla mucho del golpe de calor y poco de lo contrario. Un perro de pelo corto, un cachorro o un perro mayor pierden temperatura rápido en nieve, y las almohadillas sufren con el hielo y con la sal de las carreteras. Aclarar las patas con agua templada al volver de un paseo por zona tratada con sal evita irritaciones y que se lama los productos.

La altitud pide adaptación. Subir de cero a dos mil metros en una mañana y hacer una ruta larga el mismo día no es buena idea para nadie, tampoco para el perro.

Correa en zona de pastos. En los Alpes y en los Pirineos hay ganado en altura buena parte del año, y perros de guarda con él. Un encontronazo con un mastín trabajando es un mal día garantizado. Lo tratamos en senderismo con perro.

Agua. En montaña se bebe menos por sensación de frío y se deshidrata igual.

Y el veterinario del destino, localizado antes de salir. En un valle de montaña, encontrar una clínica abierta un domingo por la tarde no es inmediato. Lo explicamos en urgencias veterinarias 24 horas.

Si el plan incluye estación de esquí, comprueba antes la política de la estación: las pistas y los remontes suelen tener sus propias normas, y el perro rara vez puede subir en telecabina.

  • Frío, nieve y sal de carretera: aclarar las patas al volver
  • Adaptación a la altitud antes de rutas largas
  • Correa en zonas de pasto con ganado y perros de guarda
  • Agua aunque no haga calor
  • Veterinario del destino localizado antes de salir
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En resumen

Lo esencial:

Los tres documentos son los mismos que en la UE: microchip, pasaporte europeo y antirrábica en vigor, con el chip puesto antes que la vacuna.

Suiza añade una prohibición que no existe en España: perros con orejas o rabo cortados no entran. Si es tu caso, resuélvelo antes.

Suiza limita a cinco animales por vehículo privado.

Andorra exige la antirrábica de forma obligatoria y regula la materia con su reglamento de 2019. La información oficial accesible es escasa: para estancias largas o si tu perro es PPP en España, pregunta al Govern antes de ir.

El riesgo real está en el camino, no en la frontera: Francia y su clasificación por categorías para llegar a Suiza, y la carretera de montaña para Andorra.

Y una recomendación general para cualquier país fuera de la UE, que hemos repetido en toda esta serie: comprueba la fecha de caducidad de la antirrábica un mes antes del viaje. Si caduca durante la estancia, la revacunación tardía se considera primovacunación y vuelven a correr los veintiún días de espera, lo que puede dejarte sin poder volver en la fecha prevista.

El resto de la serie internacional, por si el viaje encadena países: Francia, Portugal, Italia, Reino Unido y Marruecos.

Datos comprobados el 22 de septiembre de 2026 en blv.admin.ch, bazg.admin.ch y govern.ad. Para Andorra no pudimos acceder al texto del reglamento en el boletín oficial: consulta la norma antes de un viaje largo.

Importante

Las políticas de admisión y las normas locales pueden cambiar. Confirma siempre la información con el establecimiento o la autoridad responsable antes de tu visita.