Cuando alguien te dice que le pongas al perro el collar antiparasitario antes de bajar al sur, tiene razón, pero casi nunca sabe explicar por qué ni desde cuándo. Nosotros hemos buscado los datos: el informe de evaluación de riesgo del Ministerio de Sanidad sobre leishmania y los estudios publicados sobre distribución de enfermedades transmitidas por vectores en perros en España. Aquí está el mapa, los meses que importan y qué hacer antes de viajar.
Leishmaniosis: no es solo del sur y no es solo de verano
Es la que más preocupa y la que peor se entiende, porque la transmite un insecto diminuto —el flebotomo— que casi nadie ve.
La referencia oficial española es el informe "Evaluación del riesgo de transmisión de Leishmania infantum en España", del Ministerio de Sanidad, de octubre de 2012. Su diagnóstico geográfico es más amplio de lo que la gente cree:
"La leishmaniasis es una zoonosis endémica presente en la mayor parte del territorio peninsular e Islas Baleares."
No es una enfermedad "del sur": está en casi todo el país. Lo que cambia por zonas es la intensidad. El estudio "Current Distribution of Selected Vector-Borne Diseases in Dogs in Spain" (Montoya-Alonso y cols., Frontiers in Veterinary Science, 2020) sitúa la mayor prevalencia canina en las comunidades de clima mediterráneo, especialmente Comunidad Valenciana, Murcia, Andalucía, Extremadura y Baleares, y confirma su expansión hacia el norte, a comunidades "tradicionalmente consideradas libres de la enfermedad", incluida La Rioja por primera vez.
Y aquí está el dato que de verdad sirve para planificar un viaje, el del calendario. El informe del Ministerio precisa que el flebotomo:
"En el sur de España puede entrar en actividad a finales de febrero y terminar a primeros de diciembre, mientras que en el norte comienza en mayo y acaba a primeros de noviembre."
Y señala dos picos: "a finales de junio/principios de julio y sobre todo finales de septiembre/principios de octubre sean las épocas de máximo riesgo de transmisión de Leishmania".
Léelo dos veces, porque desmonta dos creencias muy extendidas. La primera, que el riesgo es solo de verano: en Andalucía empieza en febrero y llega a diciembre. La segunda, que agosto es el peor mes: el pico más fuerte es el de finales de septiembre y principios de octubre, justo cuando la gente relaja la prevención porque "ya ha pasado el verano".
- Endémica en la mayor parte de la península y Baleares
- Mayor prevalencia: Levante, Andalucía, Extremadura y Baleares
- Sur: de finales de febrero a primeros de diciembre
- Norte: de mayo a primeros de noviembre
- Pico máximo: finales de septiembre y principios de octubre
Comprobado el 22 de septiembre de 2026 en el informe del Ministerio de Sanidad y en el estudio publicado con DOI 10.3389/fvets.2020.564429.
Filaria: la enfermedad de la costa y las islas
El mismo estudio de 2020 traza el mapa de la dirofilariosis, que es la enfermedad del gusano del corazón y la transmiten los mosquitos.
Su distribución tradicional es bastante clara: la mayor prevalencia se concentra en las Islas Canarias y Baleares y en las zonas costeras del sur y el este peninsular, además de las áreas de cultivos de regadío y humedales. Tiene toda la lógica: mosquito, agua y calor.
Y la misma tendencia que la leishmaniosis: expansión. El estudio describe "un aumento progresivo en la prevalencia de áreas con poca presencia del parásito", con primeros registros en Asturias, Cantabria y Navarra. Según ese trabajo, solo el País Vasco seguía apareciendo como aparentemente libre.
La consecuencia práctica para un viaje es importante y muy poca gente la tiene en cuenta: si vives en el interior norte y bajas de vacaciones a Canarias, a Baleares o al Levante, tu perro pasa de una zona de riesgo bajo a una de riesgo alto en unas horas, y sin ninguna preparación previa.
Y la prevención de la filaria no se improvisa: la pauta preventiva la marca el veterinario y suele plantearse como un tratamiento periódico durante la estación de riesgo, no como algo que se aplica el día antes de salir. Si tu viaje es a una de esas zonas y tu perro no está en pauta, esa es una consulta que hay que hacer con semanas de antelación, no en la víspera.
Si vives en el interior y viajas a la costa, a Baleares o a Canarias, consulta la prevención de filaria con semanas de antelación. No es algo que se resuelva la noche antes.
Garrapatas: el vector que también te afecta a ti
Las garrapatas son el parásito más visible y el que más se subestima, porque la gente cree que se van en invierno y que lo único que hacen es picar.
Sobre lo primero, ya lo vimos en el calendario de riesgos del campo: están activas muchos más meses de los que se supone, y en el sur peninsular prácticamente todo el año.
Sobre lo segundo, hay un motivo de salud pública que conviene conocer si vas a hacer campo. El Ministerio de Agricultura describe así la fiebre hemorrágica de Crimea-Congo:
"Es un virus zoonósico transmitido principalmente por garrapatas del género Hyalomma", y "la presencia del virus está estrechamente relacionada con la distribución de las garrapatas vectores".
El Instituto de Salud Carlos III confirma que "el reservorio principal son garrapatas Ixodidae del género Hyalomma" y que en España la primera detección del virus se produjo en garrapatas en Cáceres.
Es una enfermedad que afecta a personas, no a perros, pero el perro es quien se trae la garrapata a casa después de un paseo por zona de pastos o monte bajo. Por eso el antiparasitario externo y la revisión al volver no son solo por el animal.
Sobre las enfermedades caninas concretas que transmiten las garrapatas —babesiosis, ehrlichiosis y otras— no hemos localizado una fuente oficial española con datos de distribución que podamos citar, así que no las mapeamos aquí. Lo que sí es criterio unánime es que la prevención es la misma: antiparasitario adecuado, revisión sistemática tras cada salida al campo y retirada temprana, porque el riesgo de transmisión aumenta con las horas que la garrapata pasa fijada.
- Activas muchos más meses de los que se cree, y casi todo el año en el sur
- Revisión sistemática tras cada salida al campo
- Retirada temprana: el riesgo aumenta con las horas
- El antiparasitario externo protege también a las personas de casa
El mapa, en una tabla
Resumiendo lo verificado en una sola tabla orientativa. No sustituye al criterio de tu veterinario, pero sirve para saber qué preguntarle.
| Destino | Leishmaniosis | Filaria | Cuándo extremar |
|---|---|---|---|
| Levante y Murcia | Prevalencia alta | Costa: alta | De febrero a diciembre |
| Andalucía y Extremadura | Prevalencia alta | Costa: alta | De febrero a diciembre |
| Baleares | Prevalencia alta | Alta | Casi todo el año |
| Canarias | — | Alta | Todo el año |
| Cataluña y costa este | Presente | Costa: alta | De marzo a noviembre |
| Interior y meseta | Presente, menor | Baja, en aumento | De mayo a noviembre |
| Cornisa cantábrica | En expansión | En expansión | De mayo a noviembre |
Dos lecturas importantes de esta tabla:
Ninguna casilla está vacía en leishmaniosis. El informe del Ministerio lo dice con claridad: está presente en la mayor parte del territorio. La diferencia es de grado, no de existencia.
Los dos parásitos no coinciden del todo. La filaria es sobre todo de costa, humedal y regadío; la leishmaniosis es más amplia. Un viaje a un pueblo del interior de Almería tiene perfil de riesgo distinto a uno a Denia, aunque los dos estén "en el sur".
Y una advertencia sobre la propia tabla: los estudios de distribución que hemos usado son de 2020 y el informe del Ministerio, de 2012. La tendencia documentada en ambos casos es de expansión, así que si tu zona aparecía entonces como de bajo riesgo, hoy probablemente lo sea algo menos.
Tabla orientativa elaborada a partir del informe del Ministerio de Sanidad (2012) y del estudio publicado en Frontiers in Veterinary Science (2020). La tendencia documentada es de expansión.
Qué hacer antes de viajar a una zona de riesgo
La prevención de la leishmaniosis tiene una particularidad que conviene entender: el flebotomo pica sobre todo al anochecer y de noche, y es muy pequeño, así que las mosquiteras normales no lo frenan.
Las medidas que recoge el informe del Ministerio son concretas:
"el uso de collares, pipetas, repelentes,.. y el uso de mosquiteras de malla muy fina en ventanas, puertas y caseta del perro"
Y, para las personas, "el uso de repelentes en las horas de máxima transmisión (al anochecer y durante la noche)".
Traducido a un viaje:
El repelente hay que ponerlo antes de salir, no al llegar. Los collares y las pipetas necesitan días para alcanzar su efecto completo. Aplicarlo en el área de servicio de camino a la playa no sirve de nada.
La franja horaria importa. Si vas a una zona de riesgo alto, evitar que el perro duerma fuera y limitar los paseos largos justo al anochecer reduce mucho la exposición.
La malla tiene que ser fina. Si el alojamiento tiene mosquiteras estándar, no cuentes con ellas para el flebotomo.
Pregunta por la vacuna. Existe vacunación frente a la leishmaniosis canina y tiene sus indicaciones, sus tiempos y sus pruebas previas. No es una decisión de última hora ni la misma para todos los perros: es una conversación con tu veterinario, y hay que tenerla con meses de margen si el viaje es a zona endémica.
Una nota de honestidad: no hemos encontrado ninguna recomendación oficial española redactada específicamente para "perros que viajan a zonas endémicas". Lo que existe son recomendaciones de prevención para perros que viven en zona de riesgo, y son las que hemos citado. Aplicarlas a un perro que se desplaza es lo razonable, pero es una interpretación nuestra, no una cita textual.
Un detalle de logística que sorprende a mucha gente: no todos los antiparasitarios se venden igual. Las pipetas y los collares suelen estar fuera de receta, y los comprimidos masticables la necesitan casi siempre. Cómo comprobarlo producto a producto en el registro oficial de la AEMPS, y cuánto vale cada receta, en ¿necesita receta el antiparasitario de mi perro?.
- Repelente puesto días antes de salir, no al llegar
- Evita el anochecer al aire libre en zona endémica
- Nada de dormir fuera
- Consulta la vacuna con meses de antelación
- Revisión de garrapatas tras cada salida al campo
El flebotomo pica al anochecer y de noche, y atraviesa las mosquiteras normales. Es el único parásito para el que el horario del paseo es una medida preventiva.
En resumen
Tres ideas para quedarse:
El riesgo depende de dónde y de cuándo, no solo de dónde. Un viaje a Málaga en marzo y otro en octubre no son lo mismo, y el pico de leishmaniosis está a finales de septiembre, no en agosto.
Los mapas se están moviendo. Los dos parásitos principales están documentados en expansión hacia el norte. Si tu veterinario te dijo hace diez años que en tu zona no hacía falta, esa conversación toca repetirla.
La prevención se planifica con el viaje, no con la maleta. Repelentes días antes, pauta de filaria con semanas, vacuna con meses.
Y un apunte práctico que cierra el círculo: si tu perro pasa el verano en una zona de riesgo alto y vuelve a casa, la revisión posterior tiene sentido. La leishmaniosis tiene un periodo de incubación largo y no da síntomas inmediatos, así que una analítica de control unos meses después de un verano en zona endémica es una recomendación habitual en la clínica.
Para el resto de riesgos estacionales del campo —espigas, procesionaria, setas, agua estancada— tienes el calendario mes a mes en calendario de riesgos del campo para tu perro. Y si el viaje cruza frontera, los requisitos sanitarios están en documentación para viajar con perro.
Y si el destino es un pinar, la procesionaria merece capítulo propio: procesionaria del pino y perros.
Este artículo recoge datos del Ministerio de Sanidad y de estudios publicados con DOI, comprobados el 22 de septiembre de 2026. No sustituye el criterio de tu veterinario, que es quien conoce a tu animal y la situación de tu zona.
Las políticas de admisión y las normas locales pueden cambiar. Confirma siempre la información con el establecimiento o la autoridad responsable antes de tu visita.