El campo español no es peligroso, pero es estacional. Lo que hay en un pinar en febrero no tiene nada que ver con lo que hay en un rastrojo en julio, y la mayoría de los sustos vienen de no saber qué toca en cada momento.
La procesionaria baja de los pinos a finales del invierno. Las espigas se secan y se clavan a partir de mayo. Las garrapatas están activas en primavera y otoño. Las setas salen con las primeras lluvias. Y el calor, que es la urgencia más frecuente de todas, manda de junio a septiembre.
Este es el calendario, con lo que hay que revisar al volver de cada paseo y las señales que convierten un incidente en una urgencia.
El calendario, de un vistazo
Las fechas son orientativas: varían mucho entre el norte y el sur y de un año a otro.
- | Época | Riesgo principal | Dónde |
- | --- | --- | --- |
- | Invierno y principio de primavera | Procesionaria del pino | Pinares y su entorno |
- | Primavera | Garrapatas en plena actividad | Pastos altos y zonas de ganado |
- | Finales de primavera y verano | Espigas secas | Rastrojos, cunetas y campos segados |
- | Verano | Golpe de calor y aguas estancadas | Toda España, en especial el interior sur |
- | Otoño | Setas, garrapatas y temporada de caza | Bosques, dehesas y cotos |
- | Otoño e invierno | Temporada general de caza | Cotos, señalizados con tablillas |
Dos cosas están activas casi todo el año y se olvidan: las garrapatas, que solo se frenan con el frío intenso, y los cebos envenenados, que son ilegales pero siguen apareciendo.
La procesionaria: la más grave y la más corta
Es el riesgo con peor pronóstico de toda la lista y el que menos tiempo dura. Las orugas descienden en fila de los pinos entre finales del invierno y principios de la primavera, y sus pelos urticantes provocan una reacción inflamatoria intensa allí donde tocan.
El problema en los perros es dónde tocan: el hocico y la lengua, porque se acercan a olerlas. La inflamación puede comprometer la lengua hasta el punto de provocar necrosis, y eso no es algo que se pueda esperar a ver cómo evoluciona.
No hace falta que el perro muerda la fila. El contacto con los pelos, incluso con los que quedan en el suelo o en un nido caído, es suficiente.
Es una urgencia veterinaria inmediata: no hay remedio casero. Si sospechas contacto, lo que puedes hacer de camino es enjuagar la boca con agua abundante, con guantes y sin frotar, porque frotar rompe más pelos y empeora la reacción. Y ve directo a la clínica.
Lo hemos desarrollado aparte, con el ciclo biológico completo, el mapa de daños del inventario forestal y el estudio veterinario sobre 109 perros que cuantifica por qué las primeras seis horas deciden el pronóstico: procesionaria del pino y perros.
- Evita los pinares entre febrero y abril, que es cuando bajan
- No te fíes de los nidos altos: los que caen al suelo siguen siendo peligrosos
- Correa corta en zonas de pinos durante esos meses
- Señales: salivación intensa y repentina, hocico hinchado, la lengua cambiando de color, rascarse la cara con desesperación
- Ante la duda, veterinario ya: aquí las horas cuentan
Las espigas: pequeñas, secas y con forma de arpón
A partir de mayo, cuando la hierba se seca, las espigas de gramíneas se sueltan con una forma que solo permite avanzar en una dirección. Se enganchan en el pelo y, con el movimiento, van entrando.
Los cuatro sitios donde aparecen casi siempre son los mismos: entre los dedos, en el conducto auditivo, en la nariz y en los ojos. Y no salen solas: una vez dentro migran, y cuanto más tarde se detecten, más invasiva es la extracción.
Las señales son bastante reconocibles. Una cojera súbita con lametón insistente de una pata suele ser espiga entre los dedos. Un perro que sacude la cabeza de un lado, se rasca una oreja y no para, suele tener una en el oído. Y un estornudo en salvas, violento y repentino, justo al volver del campo, suele ser una en la nariz.
Lo que funciona es la prevención mecánica: revisar al volver, con el perro a contraluz y los dedos entre las almohadillas, y recortar el pelo de entre los dedos en verano en razas de pelo largo.
- Revisa entre los dedos, axilas, ingles, orejas y alrededor de los ojos al volver
- Cepilla al terminar el paseo: muchas espigas todavía no han entrado y se caen
- Recorta el pelo entre las almohadillas en verano
- Evita rastrojos y cunetas secas en los meses de siega
- Si ya ha entrado, no intentes sacarla tú tirando: se rompe y queda dentro
Garrapatas: activas más meses de los que la gente cree
La idea de que las garrapatas son cosa del verano es falsa. En buena parte de España están activas desde la primavera hasta bien entrado el otoño, y en el sur el frío rara vez es suficiente para frenarlas del todo. El otoño, de hecho, es uno de sus mejores momentos.
Viven en pastos altos, linderos y zonas donde hay ganado, y suben al perro al rozar la vegetación. La revisión al volver es rutina obligada y hay que hacerla en los sitios donde se esconden: orejas y conducto auditivo, cuello, axilas, ingles, entre los dedos y alrededor del ano.
Para retirarlas, pinza de garrapatas —no unas pinzas de depilar— y un giro suave para que salga entera, sin aplastar el cuerpo ni quemarla ni echarle aceite. Todos esos métodos de toda la vida hacen que la garrapata regurgite, que es justo lo que queremos evitar.
Lo importante no es la picadura sino lo que puede transmitir. Si en los días o semanas siguientes tu perro tiene fiebre, decaimiento, cojera cambiante o pierde el apetito, menciónale al veterinario que hubo garrapatas.
La prevención es antiparasitario externo al día, y cuál y cada cuánto depende de tu zona: eso lo ajusta tu veterinario, no una tabla genérica de internet.
Guarda la garrapata en un bote si tu perro enferma en las semanas siguientes. Puede ayudar al diagnóstico.
Otoño: setas, caza y agua estancada
El otoño trae tres cosas a la vez y es, probablemente, la estación que peor se anticipa.
Setas. Con las primeras lluvias salen, y hay especies tóxicas para el perro igual que para nosotros. El problema es que un perro no distingue: olfatea y prueba. Si sospechas que ha comido una, es urgencia veterinaria y conviene llevar una foto o un trozo de la seta.
Temporada de caza. De octubre a febrero buena parte del monte español deja de ser solo monte. En Andalucía, por ejemplo, la caza mayor de ciervo, gamo, muflón y jabalí va del 17 de octubre al 14 de febrero en la temporada 2026/2027. Cada comunidad publica su orden de vedas. Lo desarrollamos en la guía de senderismo con perro, junto con el protocolo ante mastines de rebaño.
Aguas estancadas. Charcas, balsas y tramos remansados acumulan bacterias y, en verano tardío y otoño, cianobacterias. Beber de ellas es una de las causas más habituales de diarrea tras una excursión, y en el peor de los casos algo más serio. El agua se lleva, no se busca.
- Setas: no dejes que olfatee el suelo del bosque sin control tras las lluvias
- Caza: comprueba la orden de vedas de tu comunidad y las tablillas de coto
- Ponle algo de color llamativo en otoño: un arnés naranja lo hace visible
- Agua propia siempre, y no dejes que beba de charcas ni balsas
- Cebos envenenados: si coge algo del suelo y en minutos vomita, tiembla o convulsiona, urgencias sin esperar
La revisión de cinco minutos que evita casi todo
No hace falta ser exhaustivo: hace falta ser constante. Al volver de cualquier salida al campo, cinco minutos con el perro tumbado y buena luz resuelven la mayoría de los problemas de esta guía antes de que lo sean.
Y una idea que vale para las cinco amenazas: el mejor momento para detectarlas es cuando todavía no han entrado. Una espiga en el pelo se cae con el cepillo; una espiga en el conducto auditivo es una visita al veterinario con sedación.
Si el plan de otoño incluye monte, la guía de senderismo con perro cubre las normas de los espacios protegidos, los mastines y la temporada de caza. Y el material que merece la pena llevar encima está en la guía del botiquín de viaje. Si prefieres una ruta sin monte, las cunetas de las vías verdes concentran los mismos riesgos en una franja mucho más estrecha y fácil de revisar.
Y si lo que quieres saber es cómo cambia el riesgo según a dónde viajas —leishmaniosis, filaria y garrapatas por zonas—, lo tienes en el mapa de riesgo por destino.
- Cepillado rápido a contrapelo nada más llegar
- Dedos entre las almohadillas, uno a uno
- Orejas por dentro y por fuera
- Axilas, ingles, cuello y zona del rabo
- Ojos: si hay lagrimeo de un solo ojo, mira bien
- Patas y almohadillas, buscando cortes y grietas
- Y si algo no encaja, veterinario: las urgencias de campo empeoran rápido
Última revisión: 15 de septiembre de 2026. Este artículo es informativo y no sustituye a una consulta veterinaria: la pauta antiparasitaria y cualquier tratamiento los indica tu veterinario, que conoce tu zona y a tu animal. Fechas de caza tomadas de la resolución de periodos hábiles 2026/2027 de la Junta de Andalucía.
Las políticas de admisión y las normas locales pueden cambiar. Confirma siempre la información con el establecimiento o la autoridad responsable antes de tu visita.